Editorial de esta semana para Al Día Noticias.               Diciembre 5 de 2021.

                                                                Por: John Didier Rodríguez Marín.

Una de los hechos más macabros y diabólicos que llegó hace algunos años, y que predomina hoy en nuestra sociedad, es el famoso sistema de préstamos financieros gota a gota que opera sobre todo en barrios populares y sectores de familias con escasos recursos, donde inescrupulosos se aprovechan de limitantes que tienen las personas para acceder a los créditos bancarios.

Estos personajes que hacen desembolsos inmediatos y de cuantías pequeñas están enquistados en todas las ciudades de Colombia y trabajan de manera que si el cliente no paga con dinero cobran con la vida de la persona.  Son numerosos los casos que en ese sentido han reportado en reiteradas oportunidades los medios de comunicación.

Es así como muy pocas personas se atreven a no pagar estas cuentas porque la sociedad sabe de sobra, cuales podrían ser las consecuencias, el asesinato que se convierte en el escarnio público al que pocos quieren sumarse como una cifra más de las estadísticas.

La tasa de usura está establecida hoy por el Banco de la República para todo lo que sobrepase el 25.91% anual y estos personajes cobran intereses del 20% pero mensual, lo que quiere decir que alcanzan a estar sobre el 240% en el año, o sea, cobran cerca de diez veces más que lo que hace un banco, convirtiéndose en un auténtico robo.

A todas luces estas personas están actuando sin ningún temor,  pues Dios y su Palabra  no aprueba  los intereses de usura como lo expresa Éxodo 22:25 “Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura”.

Este gota a gota es un negocio que no tiene el respaldo de Dios y seguramente es por esto que trae más pobreza y tantos crímenes. Es necesario convertirnos en buenos administradores y no gastar en lo que no necesitamos, pues muchas veces compramos porque simplemente nos gustó o lo queremos.

Dice el libro del amor en Juan 10:10 “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” y esto es lo que anda rondando en las calles y barrios de Colombia.

Es mejor esperar y no afanarse a tomar un préstamo que vamos a tener que pagar casi diez veces más y también si somos nosotros los que hacemos el crédito a otra persona, cuidarnos de no estar incurriendo en la usura. Afortunadamente hoy los bancos andan colocando dinero con tasas muy bajas y están las entidades públicas destinando recursos para apoyar los estudios y el emprendimiento.

Debemos además ser conscientes que somos mayordomos de lo que Dios nos ha dado y al final, según la Palabra de Dios deberemos dar cuentas y decir si fuimos buenos administradores o despilfarramos y perdimos. Lo importante al final será escuchar de parte de Dios que nos diga como expresa Mateo 25:23 “Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

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